La tradición y el buen hacer de nuestra comarca volvieron a brillar con luz propia en la capital cordobesa. El pasado 12 de marzo, la ciudad acogió la esperadísima final del I Concurso Nacional de Torrijas, una cita que nació con el objetivo de reivindicar este dulce emblemático y poner en valor el arte de la pastelería artesana.

En una jornada cargada de aroma a canela y azahar, el nombre de Marta David, del obrador El Vacar, quedó grabado en la historia de este certamen al proclamarse vencedora absoluta en la categoría de Torrija Clásica.

Una propuesta con esencia de pueblo

La final se disputó en las instalaciones del International Bakery & Pastry Center (IBP) del Campus de Córdoba. Allí, Marta David convenció a un jurado de prestigio mundial con su propuesta titulada “La Torrija de Siempre”. Elaborada con pan candeal de pueblo, destaca por una textura suave en su interior y un dorado perfecto en el exterior, todo ello aromatizado con el equilibrio justo de cítricos y canela.

Marta David se impuso a grandes profesionales del sector, superando en el podio a Narciso Morillo (Cádiz) y a David Cristóbal (Madrid), cuya torrija ya había sido reconocida previamente como la mejor de la capital de España. Este triunfo sitúa al obrador de El Vacar en la cúspide de la repostería tradicional a nivel nacional.

Innovación y talento andaluz

En la categoría de Mejor Torrija Creativa, el galardón recayó en el granadino Sixto Serrano, quien presentó un espectacular trampantojo con praliné de trigo sarraceno y ganache de canela. El jurado, compuesto por figuras de la talla de José Roldán (mejor panadero del mundo en 2025), destacó el altísimo nivel de una competición donde la sencillez del pan y la leche se elevó a la categoría de alta gastronomía.

Orgullo para Espiel y El Vacar

Para el pueblo de Espiel, este reconocimiento es un auténtico motivo de orgullo. El triunfo de Marta David no solo premia un postre delicioso, sino que ensalza el valor del trabajo artesanal y constante que se realiza en nuestra zona. Ver cómo una elaboración basada en el «pan de pueblo» se corona como la mejor de España es el mejor escaparate para nuestras tradiciones y para la calidad de nuestros obradores.

Este concurso, impulsado por la asociación Capcha, demostró que la pastelería andaluza está en su mejor momento y que, gracias a profesionales como Marta, el futuro de nuestras recetas más queridas está más que garantizado.