El Palacio de la Merced ha acogido el acto de entrega de distintivos a los beneficiarios del programa ‘Sueña y Crea’ 2025, una iniciativa de la Diputación de Córdoba, gestionada a través de Iprodeco, que ha permitido la puesta en marcha de 215 nuevas empresas en toda la provincia. Con una inversión total de 491.000 euros, la convocatoria ha registrado un notable incremento del 42% respecto al año anterior.

El evento, presidido por el delegado de Desarrollo Económico, Promoción y Empleo, Félix Romero, no solo ha servido para formalizar las ayudas, sino para crear un espacio de networking entre los jóvenes emprendedores (todos menores de 45 años) con el fin de generar futuras oportunidades de negocio.

Un motor contra la despoblación

Félix Romero ha destacado que estas ayudas son una herramienta clave para fijar la población al territorio, especialmente en municipios de menos de 50.000 habitantes. «Son iniciativas que evidencian que el mundo rural tiene un futuro lleno de oportunidades para hombres y mujeres que creen en sus pueblos», subraya el delegado.

La distribución de las subvenciones refleja este compromiso con el entorno rural:

  • Municipios de menos de 3.000 habitantes: 61 ayudas (183.000 euros).

  • Municipios de entre 3.001 y 50.000 habitantes: 154 ayudas (308.000 euros).

Impacto por sectores y comarcas

El tejido empresarial impulsado es diverso, destacando el sector Servicios (24,65%), seguido por la Construcción (13,49%), la Hostelería (13,02%) y el Comercio al por menor (13,02%). También se han apoyado proyectos en agricultura, sanidad, enseñanza y belleza, entre otros.

En cuanto al impacto territorial, las comarcas han recibido el apoyo de la siguiente manera:

  • Subbética: 45 ayudas (20,93%).

  • Alto Guadalquivir: 42 ayudas (19,53%).

  • Vega del Guadalquivir: 34 ayudas (15,81%).

  • Los Pedroches: 34 ayudas (15,81%).

  • Valle del Guadiato: 27 ayudas (12,56%).

  • Guadajoz Campiña Este: 19 ayudas (8,84%).

  • Campiña Sur: 14 ayudas (6,51%).

Próximos pasos: Formación y visibilidad

Tras la entrega de las placas que los emprendedores deberán exhibir en sus negocios, se inicia la denominada «fase Iprodeco». En esta etapa, la institución provincial ofrecerá apoyo en formación, asesoramiento para la contratación y acciones para dar visibilidad a cada uno de los proyectos.

Como contrapartida, los nuevos autónomos tienen la obligación de mantener su actividad empresarial durante un periodo mínimo de 24 meses, asegurando así la consolidación del empleo y la riqueza local generada.