La crisis interna que atravesaba el socialismo cordobés ha terminado con una decisión drástica por parte de la dirección regional. La candidata a la Junta de Andalucía, María Jesús Montero, ha optado por «cortar por lo sano» ante la guerra abierta entre sectores del partido, excluyendo de la candidatura definitiva tanto a la secretaria provincial, Rafi Crespín, como a la exalcaldesa de la capital, Isabel Ambrosio.

El fin de un pulso por el poder

La tensión, que según fuentes internas ha dejado al partido «abierto en canal», estalló definitivamente este lunes cuando Rafi Crespín anunció su intención de encabezar la lista. Este movimiento fue interpretado como un desafío directo a las directrices de Montero, quien había solicitado «generosidad» a aquellos cargos que ya ostentan responsabilidades institucionales (Crespín es actualmente diputada en el Congreso).

La rivalidad histórica entre Crespín y Ambrosio por el control de la representación provincial amenazaba con lastrar las expectativas electorales del PSOE, que en 2022 solo obtuvo tres escaños por Córdoba. Ante este escenario, Sevilla ha decidido renovar por completo las caras visibles para evitar que el conflicto interno eclipse la campaña.

Silvia Mellado encabezará una lista de perfil municipalista

Para calmar las aguas y recuperar la unidad, el PSOE ha apostado por perfiles con fuerte arraigo en el territorio y experiencia en la gestión local. La gran sorpresa y apuesta de consenso es Silvia Mellado, alcaldesa de Fuente Obejuna, quien será la encargada de encabezar la lista el próximo 17 de mayo.

La candidatura queda configurada en sus puestos de salida de la siguiente manera:

  1. Silvia Mellado: Alcaldesa de Fuente Obejuna.

  2. Esteban Morales: Exalcalde de Puente Genil.

  3. Victoria Fernández: Jefa de gabinete del ministro Luis Planas.

Fragilidad orgánica

Aunque se ha llegado al acuerdo de que Rafi Crespín mantenga su escaño en Madrid, su exclusión de la lista andaluza la sitúa en una posición de «fragilidad extrema» al frente de la Secretaría General en Córdoba. Este conflicto provincial no es un caso aislado, ya que se suma a las dificultades que María Jesús Montero está encontrando en provincias como Cádiz y Almería para diseñar una estrategia unitaria ante los comicios.

Con este movimiento, el PSOE cordobés busca dejar atrás el ruido interno y centrarse en una campaña donde el municipalismo será su principal baza para intentar frenar la hegemonía que los sondeos otorgan actualmente al Partido Popular.