Los ciberdelincuentes logran operar desde cuentas reales sin que los titulares pierdan el control de la aplicación, solicitando a familiares o allegados importes cercanos a los 1.000 euros con el pretexto de una urgencia.
Características del fraude y diferencias con el robo tradicional
La Policía Nacional en Córdoba ha emitido un aviso a la ciudadanía alertando sobre una campaña de estafa detectada en diversos puntos del país en la que los autores consiguen emplear cuentas reales de WhatsApp para solicitar dinero a familiares, amigos y compañeros de trabajo de los afectados.
A diferencia del método habitual de robo de cuenta —donde la víctima facilita involuntariamente un código de verificación y pierde de inmediato el acceso a la plataforma—, en esta nueva variante el titular continúa utilizando la aplicación con absoluta normalidad. Paralelamente, un tercero envía mensajes en su nombre desde su propio número y perfil, interactuando en ocasiones dentro de conversaciones y chats preexistentes. Las personas afectadas aseguran no haber facilitado claves ni escaneado códigos QR; además, los mensajes fraudulentos no quedan registrados en su propio terminal ni aparecen sesiones anómalas en el apartado de «Dispositivos vinculados», conociendo lo ocurrido generalmente cuando sus propios contactos las telefonean extrañadas.
El guion del «familiar en apuros» y señales de sospecha
Una vez asumida la identidad de la víctima, los estafadores aplican un esquema recurrente: alegan una situación de extrema urgencia, afirman que se les ha averiado el teléfono móvil o que no pueden formalizar transferencias inmediatas, y solicitan el anticipo de una cantidad económica que suele situarse en el entorno de los 1.000 euros. El desembolso se requiere con la promesa de una rápida devolución y se desvía a cuentas bancarias a nombre de terceros o de supuestos comercios.
Desde los cuerpos de seguridad se subraya que deben motivar desconfianza inmediata las siguientes circunstancias:
- Peticiones de dinero inesperadas y apremiantes.
- Negativas o excusas para mantener una conversación telefónica por voz.
- Reclamación de pagos a cuentas ajenas al titular conocido.
- Insistencia en la ejecución de transferencias inmediatas.
Recomendaciones de seguridad y canales de denuncia
Para neutralizar posibles perjuicios económicos, la Policía Nacional traslada una serie de pautas básicas de autoprotección:
- Verificación directa: Comprobar siempre cualquier petición económica mediante una llamada telefónica convencional o en persona, evitando verificarla a través del propio chat o mediante llamadas dentro de WhatsApp. En caso de no poder contrastar la solicitud, no realizar pago alguno.
- Mantenimiento y privacidad: Mantener actualizados tanto el sistema operativo del teléfono como la aplicación, activar la verificación en dos pasos y no facilitar bajo ninguna circunstancia códigos de registro, PIN o códigos QR, con independencia de que los solicite un contacto de confianza.
- Actuación ante una intrusión: Si se detecta un uso indebido de la cuenta, alertar con rapidez a los contactos mediante llamadas ordinarias o canales externos a WhatsApp, preservar las conversaciones como prueba antes de reinstalar la aplicación y notificar el incidente al soporte oficial de la plataforma. Si se ha completado alguna transacción económica, es primordial contactar de inmediato con la entidad bancaria.
La Policía Nacional recuerda que cualquier persona afectada o que haya recibido mensajes de esta naturaleza puede formular la correspondiente denuncia en dependencias policiales, con independencia de que se haya consumado o no una pérdida económica. Asimismo, aconseja difundir estas precauciones entre familiares de avanzada edad y reitera la disponibilidad del teléfono 091 durante las 24 horas del día.
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