Más allá de la destrucción, la DANA deja una huella emocional. La psicóloga, Diana González, analiza las consecuencias psicológicas
La devastadora Dana que ha azotado España, especialmente la Comunidad Valencia, ha dejado una estela de dolor y destrucción. Cientos de vidas se han perdido y miles de personas han visto cómo sus hogares, sus pertenencias y todos los recuerdos han sido arrasadas por la furia del agua. Los relatos, las imágenes desoladoras y la desesperación en cada uno de los rincones afectados, es la pesadilla que atraviesa nuestro país.
En medio de esta crisis, la psicóloga, Diana González, en el programa «La Estrella de la Mañana», ha compartido sus conocimientos, abordando las consecuencias, pos-Dana. Esas que no se perciben ni en la radio, ni televisión y ni siquiera en las redes sociales. Hablamos de las consecuencias psicológicas que pueden surgir tras una catástrofe, de está magnitud.
Otra realidad fuera de los medios de comunicación
Mientras que las redes sociales y los medios de comunicación mostramos la parte más visible del desastre: inundaciones, daños materiales, rescates… Hay una realidad que queda oculta a los del público: el sufrimiento emocional de las personas que lo han perdido todo.
González ha detallado que los afectados por la Dana pueden experimentar varios trastornos psicológicos, «estrés agudo, ansiedad, trastornos del sueño o incluso un trastorno de estrés postraumático». La perdida de seres queridos, de hogar y de pertenencias, sumada a la sensación de vulnerabilidad y el miedo a que vuelva a ocurrir, pueden desencadenar una serie de reacciones emocionales muy intensas.
Es importante destacar que estas consecuencias psicológicas pueden manifestarse de manera gradual y variar en intensidad según la persona. Algunos síntomas comunes, según la psicóloga, pueden ser «pesadillas, flashbacks, irritabilidad, dificultad para concentrarse e incluso aislamiento social».
Además, nos advierte de tener mucho cuidado de las noticias que proporcionamos a los más pequeños «el niño tienen derecho a sentirse seguros y protegidos en su casa. El estar mirando continuamente por la ventana o mirando todo el rato las noticias, las redes sociales, hablar delante de ellos de la cantidad de fallecidos… Esto a los niños no le hace ningún bien». Mantener la calma, aunque la situación no lo permita, delante de los niños es fundamental.
Por supuesto nuestra psicóloga Diana González, hace un llamamiento a la sociedad «en cualquier momento, en este tipo de circunstancias, es mejor pecar de rápidos que de lentos» En el momento que nos hace sufrir, que no sabemos lo que esta sucediendo con nuestros pensamientos y emociones, según González, «es muy importante pedir ayuda para ello estamos los psicólogos, los psiquiatras y los médicos de cabecera»