17 December 2024  /  Mercedes Trujillo

La Navidad es sinónimo de ilusión y regalos, pero la cantidad a veces desproporcionada que reciben los niños puede tener consecuencias en su desarrollo. La psicóloga, Diana González Cano, nos ofrece algunas claves para entender y gestionar la «hiperregalación».

¿Es inevitable la hiperregalación?

Según González, «no siempre se puede evitar, ya que los niños suelen recibir regalos no solo de sus padres, sino también de otros familiares y amigos. Si bien es importante no generar discusiones familiares por este tema, sí es crucial ser conscientes de las posibles consecuencias».

Consecuencias del exceso de regalos:

Lo ideal sería controlar el exceso de regalos pero en esta época es inevitable. Un aumento puntual de regalos en Navidad «tampoco va a pasar nada crítico, nada demasiado grave. No nos tenemos que alarmar», afirma la psicóloga aunque es normal que los padres lleguen a las consultas preocupados  «porque ellos han pedido a los reyes una serie de regalos, pero claro,  en casas de los abuelos, de los tíos e incluso algunos amigos ha habido otras cartas a los Reyes Magos y de Papá Noel y ha habido muchísimos más regalos que no estaban contemplados, que no estaban planificados y a los papás, naturalmente, les preocupa mucho qué efectos psicológicos puedan tener los niños».

Si bien un exceso puntual de regalos en Navidad no tiene por qué ser crítico, sí hay que prestar atención a ciertas señales:

  • Falta de disfrute: El niño pasa de un regalo a otro sin mostrar apenas alegría, en modo automático.
  • Poca valoración: No le importa si un juguete se rompe, ya que asume que recibirá otro fácilmente.
  • Caprichos constantes: Se convierte en una persona caprichosa y con expectativas que nunca se ven satisfechas, incluso enfadándose si el regalo no coincide exactamente con lo que pidió.

Estas señales indican que el niño podría estar sufriendo consecuencias negativas debido a la falta de control en la cantidad de regalos.

¿Cómo gestionar los regalos?

Desde la consulta psicológica «lo que estamos recomendando es intentar tener una planificación, intentar establecer más o menos qué es lo necesario y qué es lo que quiere el niño. Para esto, desde psicología, se han creado muchas reglas, las reglas de los tres, de los cuatro, la última, la que está ahora más de moda, es la regla de los cinco regalos», según González consiste en: 

  1. Algo que necesite.
  2. Algo que quiera.
  3. Algo para leer.
  4. Algo para vestir.
  5. Una experiencia.

Priorizar las experiencias sobre los objetos es una excelente opción, ya que suelen ser lo que más disfrutan los niños. «Regalar entradas para el teatro o un concierto, por ejemplo, puede ser una experiencia familiar muy enriquecedora», certifica nuestra psicóloga.

Por otro lado, también es importante que los regalos tengan un componente de aprendizaje, desarrollando un valor, un talento o la creatividad. Para Diana, «involucrar a los niños en actividades solidarias, como donar juguetes o dinero a causas benéficas, es una buena forma de transmitir valores».

Implicar a los niños en la elaboración de la carta:

Es fundamental dedicar tiempo a elaborar la carta a Papá Noel o a los Reyes Magos con los niños, incluso con los más pequeños. «Aunque no sepan escribir, pueden señalar o marcar con círculos lo que les gusta en los catálogos. Este proceso les ayuda a discriminar entre un capricho momentáneo y un deseo real», según González.

Si el niño selecciona muchos regalos, es importante dialogar con él y ayudarle a priorizar. Recortar las imágenes de los juguetes seleccionados y elegir entre ellos es una buena estrategia.

¿Qué hacer si los Reyes Magos no aciertan?

Si el niño se frustra porque no ha recibido lo que esperaba, lo primero es sacarlo del contexto familiar para que se calme y preguntarle qué le pasa. Una vez que se haya regulado emocionalmente, se le puede reincorporar a la celebración, intentando que el resto de la familia no le preste demasiada atención a su reacción.

Papá Noel y Reyes Magos: ¿Cómo organizarlos?

La tradición varía según las familias. Algunas entregan un pequeño detalle por Papá Noel y el resto por Reyes Magos, mientras que otras lo hacen al revés o solo celebran una de las dos festividades. Lo importante es ser flexible y no modificar drásticamente las tradiciones familiares para ajustarlas a un control absoluto.

¿Pueden los niños frustrarse si siempre reciben lo que piden?

Si bien es posible, hay que contextualizar la situación. Recibir muchos regalos una vez al año no significa que el niño reciba todo lo que quiere durante el resto del año. La educación es un proceso a medio-largo plazo. Sin embargo, si se le acostumbra a tener todo al instante (ejemplo: reponer un juguete roto al día siguiente), sí se pueden generar problemas de tolerancia a la frustración y expectativas poco realistas.

¿Cómo detectar el síndrome del niño hiperregalado?

Para poder detectar el síndrome Diana nos dice cuales son las principales señales:

  • Falta de atención a los regalos: Los usa brevemente y los desecha rápidamente.
  • Irritabilidad constante.
  • Envidia de los juguetes ajenos: Solo se fija en los juguetes de los demás, incluso ignorando los suyos nuevos.

¿Cuándo acudir a un especialista?

Si el niño muestra desadaptación, falta de disfrute, enfados frecuentes, rotura de objetos o labilidad emocional, es recomendable consultar con un especialista.

El tiempo libre en vacaciones:

En vacaciones, es importante ofrecer alternativas a las pantallas. Las actividades al aire libre, campamentos, teatro, cuentacuentos y otras actividades culturales son excelentes opciones. Si el uso de pantallas es inevitable, debe ser temporal y contextualizado, priorizando siempre otras actividades.

La Navidad es un momento para disfrutar, pero es importante gestionar la cantidad de regalos para evitar consecuencias negativas en el desarrollo de los niños. La planificación, el diálogo y la priorización de las experiencias son claves para una Navidad equilibrada.