10 June 2025  /  María Arévalo

Esta es una pregunta muy frecuente en las personas que sufren ansiedad,  ya que no entienden por qué la ansiedad aparece en el momento menos  oportuno. Esta situación genera sensación de malestar, e incluso rabia. 

¿Qué es la ansiedad? 

La ansiedad es una respuesta natural de nuestro cuerpo ante situaciones  que pueden suponer un peligro real para el ser humano. La ansiedad no es mala,  sino todo lo contrario, ya que es necesario tener un cierto nivel de ansiedad para  poder hacer frente a las demandas de nuestro entorno.  

Por ejemplo: vamos por el campo, estamos tranquilos y de repente  escuchamos que algo se mueve entre las plantas y viene hacia nosotros. En ese  momento, aunque no hayamos visto lo que es nuestro cuerpo se activa y hace  que salgamos corriendo para protegernos del peligro, ya que estamos  percibiendo una amenaza. 

¿Cuándo se convierte en desadaptativa? 

Cuando nuestro cuerpo no solo se activa en situaciones necesarias como  la que acabamos de describir, sino que el cuerpo vive activado continuamente,  como si percibiera amenazas continuamente, lo que termina afectando a la  salud, al bienestar, al trabajo, a las relaciones sociales, etc. 

La Sociedad Española de Medicina Interna (s.f.) pone de manifiesto que  se puede hablar de trastorno de ansiedad cuando: 

La ansiedad es desproporcionada en relación a la situación que la  desencadena. (El nivel de ansiedad no se ajusta a la situación real). Cuando se presenta sin que exista un peligro evidente. 

Cuando se mantiene en el tiempo llegando a obstaculizar el  funcionamiento normal de la persona. 

La gravedad de un trastorno de ansiedad se establece en base a dos  parámetros: 

Sufrimiento. 

La interferencia que produce en la vida diaria de la persona.

La ansiedad se asocia a síntomas físicos como falta de aire, pero hay  otros muchos síntomas como tensión muscular que provoca dolores en todo el  cuerpo, diarrea, dolores de cabeza continuos, tendencia a abusar de la comida,  o sustancias adictivas, etc. 

A nivel psicológico se refleja una preocupación constante por los síntomas  físicos que se tienen, miedo a que esos síntomas se deban a una enfermedad  grave, tendencia a la irritabilidad, dificultad para concentrarse, para dormir,  tendencia a evitar lugares con mucho ruido o mucha gente, etc. 

El malestar provocado por la ansiedad te lleva al aislamiento, y a vivir  pendiente de los síntomas ocasionados por la misma. 

¿Por qué la ansiedad aparece cuando más tranquilos estamos? 

A nivel profesional me doy cuenta de que hay personas que son  conscientes de que tienen ansiedad, de los motivos que la ha desencadenado,  de cómo se les manifiesta a nivel físico y psicológico, pero les cuesta entender  por qué la ansiedad aparece cuando más tranquilos estamos. 

La respuesta es clara y sencilla: antes no le hemos dado la oportunidad  de salir. 

En líneas generales, las personas que han vivido épocas dolorosas en las  que han tenido que hacer frente a una o varias circunstancias difíciles, bien sea  todas al mismo tiempo o una encadenada de otra, han sabido gestionar eso perfectamente, pero ¿A qué precio?. De hecho, suelen ser personas que pueden  y han podido con muchas cosas a lo largo de su vida y se preguntan: ¿Por qué ahora que todo ha pasado y que es cuando más tranquila estoy me  encuentro mal e incluso peor que en ese momento? ¿Si ahora no hay  motivo para estar mal porqué me encuentro mal? Estas preguntas son la que  más cuesta entender acerca de cómo funciona la ansiedad. 

Como he dicho antes, la respuesta está clara: durante el tiempo que has  estado al frente del problema no has tenido tiempo de nada que no fuera atender  las necesidades del momento, ya que las circunstancias así lo requerían. En  esos momentos sacas una fuerza interna que no sabes que tenías. Tu mente  solo percibe que hay una necesidad y hay que cubrirla. Por lo tanto, no le has 

dado a tu cuerpo la posibilidad de que exprese la tensión que ha ido acumulando.  Por eso, en el momento en el que todo pasa, frenas y te relajas la ansiedad dice  “esta es la mía”, “ahora tengo la oportunidad de salir y expresarme”. De ahí los  comentarios de algunas personas que reflejan el miedo que se tiene una vez que  termine la situación crítica “tengo miedo de dar el batacazo cuando lo malo pase”  o “haber por donde me sale esto”. Son expresiones que reflejan que todo lo  acumulado termina saliendo de una manera o de otra.  

Lo mismo ocurre cuando la persona tiene ansiedad por la noche y no  durante el día. Esto se debe a que por la noche el nivel de ocupación baja y es  el momento en el que nos quedamos a solas con nuestros pensamientos y lo  que nos agobia. Algunas personas tienen miedo a que llegue la noche por este  motivo. 

Otra explicación es que la tormenta ha durado tanto tiempo que tu cuerpo  ha aprendido a estar en alerta, de manera que en momentos de calma no sabe  estar tranquilo. En estos momentos, una herramienta que puede ser útil es  hacerle ver a tu mente que te estás activando ante un peligro que ni es real y ni  existe, por lo que no es necesario que se defienda de nada. 

Cómo abordarlo 

  1. Tomar conciencia de que tienes ansiedad. 
  2. Aceptarla y no luchar contra ella. No te enfades con ella, entiende que  ahora tiene que estar ahí (aunque no veas motivo). 
  3. Entender cómo se manifiesta en tu caso: pensamientos, síntomas,  conductas, etc. 
  4. Entender que tu ansiedad no es por una cuestión de presente, sino  por tensión acumulada del pasado. 
  5. No es un signo de debilidad, sino todo lo contrario. Hay personas que  tienen inculcado que tienen que poder con todo, y en el momento que  aparece la ansiedad se preguntan porque tienen ansiedad si han pasado  cosas peores en la vida. Mi respuesta es que precisamente por eso tienen  ansiedad por haber podido con tantas cosas durante mucho tiempo. 
  6. El planteamiento previo tiene que ayudarte a replantearte tu vida y  gestionar las circunstancias de una manera diferente, sin sobrecargarte, ya que esa sobrecarga es la que hace que a día de hoy te encuentres así.  No tienes que poder con todo, quítate ese pensamiento tan arraigado que  te obstaculiza. Quizás tengas que trabajar tu autoexigencia,  perfeccionismo, necesidad de tenerlo todo controlado, valores inculcados  de tener que poder con todo, etc.

Una vez que aceptes tu ansiedad y aprendas a gestionar los síntomas,  pensamientos y conductas que la caracterizan notarás que interferirá menos con  tu vida y cada vez hará menos ruido. También debes plantearte cambiar lo que  ha hecho que llegues a ese estado (perfeccionismo, autoexigencias, valores  inculcados de poder con todo, etc.). Si tienes dificultad para identificarlo tú mismo/a busca ayuda de un profesional.