11 February 2026  /  María Arévalo

Ya hace casi un mes que dejamos atrás la Navidad y con ello, ese volcán de emociones que caracteriza ese periodo. 

En el último programa explicábamos que la Navidad (al coincidir con el  final del año) es una época que nos invita a reflexionar y a hacer balance de todo  lo vivido en ese año. Parece que la llegada del nuevo año nos hace ilusionarnos  con cambios. Es como si nuestra mente asociara nuevo año a limpieza, a 

renovación, a empezar de 0. También nos lleva a darnos cuenta del paso del  tiempo y a ser conscientes de si un año más hemos sido capaces de conseguir  lo que queremos o seguimos estancados. 

Ese momento de intensidad emocional hace que todos empecemos el año  con nuevos propósitos, pero ¿Cuántos se mantienen en el tiempo? Lamentablemente, la mayoría de esos propósitos a estas alturas (a tan solo un  mes de establecerlos) se han desvanecido. Por eso, pienso que cualquier otro  momento del año es más idóneo para marcarse objetivos que la Navidad. Ya lo  comentó el presidente de Estados Unidos Calvin Coolidge al decir que “La  navidad no es un momento ni una estación, sino un estado de la mente/ánimo”.  Al final, el estado de ánimo es variable, al igual que los objetivos que nos  marcamos en esos momentos. En realidad, cuando nos marcamos objetivos  estando en una montaña rusa emocional no son objetivos conscientes ni reales,  sino que son producto del impulso y la ilusión que despierta la navidad, el  balance realizado y el comienzo de un nuevo año. 

Si eres de esas personas que te marcas objetivos con frecuencia y  tienes dificultad para conseguirlos sería bueno que analizaras porqué te  ocurre eso. Pregúntate: 

– ¿Qué ha hecho que no continúe con mi objetivo? 

– ¿Qué excusas me pongo? 

– ¿Soy consciente de que eso significa abandonarme y no priorizarme? ¿CÓMO DEBEN SER LOS OBJETIVOS QUE NOS MARCAMOS? Los objetivos tienen que ser: 

Realistas 

Un objetivo realista es el que se establece teniendo en cuenta tu  capacidad, tu disponibilidad y tu nivel de motivación. 

Escribirlos en un papel es el primer paso para dar forma al objetivo y  tenerlo presente cada día ayuda a su consecución. 

Dosificados 

No empieces marcándote muchos objetivos. Comienza por uno o dos, y una  vez que los tengas aumentamos. 

Específicos 

Los objetivos deben ser concretados al máximo para poder generar un  plan de acción. Por ejemplo, “quiero tener mi casa recogida”. Este objetivo es  muy general, por lo que hay que traducirlo en tareas concretas, por ejemplo,  sería buena idea dividirlo en áreas para que resulte más fácil.  

Salónantes de acostarme todas las noches dejaré los sillones bien puestos,  el cristal limpio, no dejaré nada en medio del salón, etc. 

Cocinacada vez que coma fregaré los platos y dejaré la cocina recogida. Baños todos los días limpiaré los accesorios del baño y el espejo. 

Cuarto haré todos los días la cama, no tendré ropa fuera del armario, los  zapatos los meteré en su sitio, no tendré cosas en medio de la habitación, etc. 

Deporte me apunto a un gimnasio para generarme el compromiso, me apunto  a clases concretas, me fijo siempre el mismo día y la misma hora para ir y si no  voy es por motivos de peso (ejemplo martes y jueves de 18:00-19:00). 

Medibles 

Cuando los objetivos son concretados estamos facilitando su medición.  Por ejemplo, si mi objetivo es “no tener ropa fuera del armario” es muy fácil  comprobar si ese objetivo se ha alcanzado porque visualmente es apreciable. Si  mi objetivo es ir al gimnasio los martes y jueves y no voy, es evidente que no lo  estoy cumpliendo. 

Alcanzables 

Celebra los logros que consigas.

Limitados en el tiempo 

Es importante establecer un tiempo determinado. Por ejemplo, ante el  objetivo de limpiar los baños hemos puesto una frecuencia de todos los días. Si  no marcamos tiempos, los objetivos se van posponiendo y terminan diluyéndose. 

Ejemplo: otro objetivo puede ser el de levantarse temprano. Si eres una persona  que necesitas dormir bastante y quieres levantarte temprano, sería bueno que te  marcaras como objetivo la misma hora de acostarte todos los días para  garantizar el descanso y al mismo tiempo la consecución del objetivo principal. 

¿CUALES SON LOS INGREDIENTES NECESARIOS PARA CONSEGUIR LOS  OBJETIVOS PROPUESTOS? 

– Compromiso 

– Disciplina 

– Cambios en la conducta 

Es importante que el Plan de Acción diseñado contribuya diariamente al  objetivo establecido, ya que, si no hay constancia, el objetivo termina  desapareciendo. La no consecución de los objetivos marcados genera  frustración y sensación de fracaso.  

Recuerda que cada día es una oportunidad para conseguir tus objetivos. Tú decides si luchas por ti o decides abandonarte.