PROPÓSITOS DEL NUEVO AÑO
Ya hace casi un mes que dejamos atrás la Navidad y con ello, ese volcán de emociones que caracteriza ese periodo.
En el último programa explicábamos que la Navidad (al coincidir con el final del año) es una época que nos invita a reflexionar y a hacer balance de todo lo vivido en ese año. Parece que la llegada del nuevo año nos hace ilusionarnos con cambios. Es como si nuestra mente asociara nuevo año a limpieza, a
renovación, a empezar de 0. También nos lleva a darnos cuenta del paso del tiempo y a ser conscientes de si un año más hemos sido capaces de conseguir lo que queremos o seguimos estancados.
Ese momento de intensidad emocional hace que todos empecemos el año con nuevos propósitos, pero ¿Cuántos se mantienen en el tiempo? Lamentablemente, la mayoría de esos propósitos a estas alturas (a tan solo un mes de establecerlos) se han desvanecido. Por eso, pienso que cualquier otro momento del año es más idóneo para marcarse objetivos que la Navidad. Ya lo comentó el presidente de Estados Unidos Calvin Coolidge al decir que “La navidad no es un momento ni una estación, sino un estado de la mente/ánimo”. Al final, el estado de ánimo es variable, al igual que los objetivos que nos marcamos en esos momentos. En realidad, cuando nos marcamos objetivos estando en una montaña rusa emocional no son objetivos conscientes ni reales, sino que son producto del impulso y la ilusión que despierta la navidad, el balance realizado y el comienzo de un nuevo año.
Si eres de esas personas que te marcas objetivos con frecuencia y tienes dificultad para conseguirlos sería bueno que analizaras porqué te ocurre eso. Pregúntate:
– ¿Qué ha hecho que no continúe con mi objetivo?
– ¿Qué excusas me pongo?
– ¿Soy consciente de que eso significa abandonarme y no priorizarme? ¿CÓMO DEBEN SER LOS OBJETIVOS QUE NOS MARCAMOS? Los objetivos tienen que ser:
▪ Realistas
Un objetivo realista es el que se establece teniendo en cuenta tu capacidad, tu disponibilidad y tu nivel de motivación.
Escribirlos en un papel es el primer paso para dar forma al objetivo y tenerlo presente cada día ayuda a su consecución.
▪ Dosificados
No empieces marcándote muchos objetivos. Comienza por uno o dos, y una vez que los tengas aumentamos.
▪ Específicos
Los objetivos deben ser concretados al máximo para poder generar un plan de acción. Por ejemplo, “quiero tener mi casa recogida”. Este objetivo es muy general, por lo que hay que traducirlo en tareas concretas, por ejemplo, sería buena idea dividirlo en áreas para que resulte más fácil.
Salón→ antes de acostarme todas las noches dejaré los sillones bien puestos, el cristal limpio, no dejaré nada en medio del salón, etc.
Cocina→ cada vez que coma fregaré los platos y dejaré la cocina recogida. Baños → todos los días limpiaré los accesorios del baño y el espejo.
Cuarto → haré todos los días la cama, no tendré ropa fuera del armario, los zapatos los meteré en su sitio, no tendré cosas en medio de la habitación, etc.
Deporte → me apunto a un gimnasio para generarme el compromiso, me apunto a clases concretas, me fijo siempre el mismo día y la misma hora para ir y si no voy es por motivos de peso (ejemplo martes y jueves de 18:00-19:00).
▪ Medibles
Cuando los objetivos son concretados estamos facilitando su medición. Por ejemplo, si mi objetivo es “no tener ropa fuera del armario” es muy fácil comprobar si ese objetivo se ha alcanzado porque visualmente es apreciable. Si mi objetivo es ir al gimnasio los martes y jueves y no voy, es evidente que no lo estoy cumpliendo.
▪ Alcanzables
Celebra los logros que consigas.
▪ Limitados en el tiempo
Es importante establecer un tiempo determinado. Por ejemplo, ante el objetivo de limpiar los baños hemos puesto una frecuencia de todos los días. Si no marcamos tiempos, los objetivos se van posponiendo y terminan diluyéndose.
Ejemplo: otro objetivo puede ser el de levantarse temprano. Si eres una persona que necesitas dormir bastante y quieres levantarte temprano, sería bueno que te marcaras como objetivo la misma hora de acostarte todos los días para garantizar el descanso y al mismo tiempo la consecución del objetivo principal.
¿CUALES SON LOS INGREDIENTES NECESARIOS PARA CONSEGUIR LOS OBJETIVOS PROPUESTOS?
– Compromiso
– Disciplina
– Cambios en la conducta
Es importante que el Plan de Acción diseñado contribuya diariamente al objetivo establecido, ya que, si no hay constancia, el objetivo termina desapareciendo. La no consecución de los objetivos marcados genera frustración y sensación de fracaso.
Recuerda que cada día es una oportunidad para conseguir tus objetivos. Tú decides si luchas por ti o decides abandonarte.