5 August 2025  /  María Arévalo

Actualmente vivimos en un mundo en el que tenemos total accesibilidad  

a todo (información, cosas materiales, etc.). Sin embargo, las personas cada vez  son más infelices. La sintomatología ansiosa y depresiva está en aumento. La  pregunta sería ¿Por qué me encuentro deprimid@ si lo tengo todo? 

La respuesta es sencilla: la sociedad actual está enganchada al placer  

inmediato, a la búsqueda de sensaciones rápidas y placenteras, y a ritmos  frenéticos. Lo cierto es que cuando sentimos placer se libera dopamina y la  liberación continua de dopamina genera un pico de euforia que se acompaña de  una caída brusca, la cual se experimenta con sensación de vacío. 

Diferencia entre placer y felicidad 

Muchas personas piensan que placer y felicidad es lo mismo. Sin  

embargo, Robert Lustig (endocrino y profesor de la Universidad de California) explica en una entrevista que son conceptos totalmente opuestos. La primera  diferencia es que funcionan mediante circuitos cerebrales distintos.

PLACER  FELICIDAD
El placer activa la dopamina (hormona  responsable del deseo y la recompensa). Se  libera en respuesta a estímulos placenteros y  está relacionada con la motivación y el placer  inmediato. La felicidad activa la serotonina (hormona  encargada de la regulación del estado de ánimo a largo plazo).
Genera activación, éxtasis.  Genera tranquilidad, bienestar, alegría.
Fomenta el egoísmo.  Fomenta el compartir con los demás.
Es pasajero.  Es permanente. 
Genera adicción a través de sustancias o  comportamientos (nunca es suficiente y cada vez  se necesita más). No genera adicción.
Se puede conseguir a través de sustancias No se puede conseguir con sustancias.
Si no se regula genera vacío, frustración e  insatisfacción. Genera satisfacción.
Destruye neuronas.  No destruye neuronas.

 

Cuanto más placer experimentas más dopamina produces, y por lo tanto baja la  serotonina. 

¿Qué pasa cuando se confunde placer y felicidad? 

Mientras más placer busques, más infeliz serás. 

(Robert Lustig) 

Muchas personas intentan ser felices buscando el placer inmediato a  través de estímulos efímeros, por ejemplo una compra, un “me gusta” en redes  sociales, comida, dinero, pantallas, etc. 

La búsqueda continua del placer puede convertirse en un mecanismo de  defensa para huir del dolor y de las sensaciones y emociones que consideramos  desagradables como el aburrimiento, la tristeza, el vacío, la soledad, etc. 

La psicóloga Silvia Congost refiere que “estamos sobreestimulados y, a la  vez, emocionalmente desconectados”. Esta afirmación nos lleva a darnos cuenta  de que intentamos llenar nuestros vacíos con estímulos externos, rápidos y  placenteros, y lo único que conseguimos es alejarnos de nosotros mismos 

llevándonos a una desconexión emocional. El problema es que cuando no existe  ese estímulo placentero aparece la ansiedad. 

Motivos por los que las personas se sienten vacías e insatisfechas 

  • No tener objetivos ni metas: los objetivos nos permiten enfocar nuestra  vida, por eso aquellas personas que no tienen objetivos y no saben hacia  donde van se sienten perdidas, frustradas y estancadas. 
  • Huir del sufrimiento: vivimos en una sociedad en la que se busca no sentir  dolor y en la que se quieren conseguir objetivos y beneficios sin mucho  esfuerzo. Todo esto impide conectar con uno mismo y con las emociones, lo  que puede terminar derivando en cuadros de ansiedad y/o depresión. 
  • La comparación continua con los demás genera una insatisfacción continua  porque el ser humano tiende a pensar que a los demás les va mejor que a  uno mismo (las redes sociales juegan un papel importante en esto al dar una  imagen que no es real de la vida de las personas).
  • Baja autoestima: tener una imagen negativa de uno mismo también conduce  a una insatisfacción continua. Por ejemplo, no sentirse suficiente, no sentirse  válido, sentirse reemplazable o sustituible con facilidad, ser autoexigente y  no permitirse cometer errores, etc. 
  • Buscar el placer inmediato: la falta de autocontrol lleva a una búsqueda de  satisfacción continua y desemboca en una sensación de vacío y de  estancamiento que hace que la persona viva con un malestar continuo. 

¿Cómo saber si lo que estoy sintiendo es placer o felicidad? 

Si buscas estímulos estás buscando el placer, sin embargo, si buscas  bienestar estas buscando felicidad. La búsqueda de placer se acompaña de  sentimiento de culpa, de vacío y de insatisfacción.  

¿Cómo fomentar la felicidad? 

  • Lo primero que hay que tener claro es que la felicidad no está fuera de  nosotros, sino dentro. 
  • No vamos a alcanzar la felicidad a través de compras, alcohol u otras drogas,  comida, redes sociales, una persona, etc. 
  • La felicidad se experimenta cuando la persona es quien quiere ser; vive su  vida como realmente quiere, de forma libre y sin supeditarse a los demás;  toma decisiones de forma libre. 

Céntrate en ti, dedícate tiempo, cuídate.