¿Por qué no cumplimos nuestros propósitos de Año Nuevo?
Con el fin de la Navidad ponemos punto y final a una de las épocas del año que más invita a la reflexión. Como dijimos en el último programa, la Navidad (al coincidir con el final de año) se convierte en un momento idóneo para hacer balance de todo lo vivido y comenzar a fijar nuevos proyectos, objetivos y metas para empezar el nuevo año con ilusión.
Hasta aquí muy bien, el problema aparece cuando esos objetivos no son alcanzados, pero ¿Cuál es el problema? El problema es que se tiende a creer que con la voluntad es suficiente. La palabra <<voluntad>> hace referencia a la intención y las ganas que una persona tiene de conseguir algo, pero cuando se habla de la consecución de objetivos, la palabra voluntad no es suficiente.
¿QUÉ OTROS FACTORES INFLUYEN EN QUE NO SE CONSIGAN LOS OBJETIVOS MARCADOS?
Objetivos poco realistas.
Marcarse muchos objetivos de golpe.
Objetivos poco específicos.
No tener un plan de acción.
¿PORQUÉ ES IMPORTANTE MARCARSE OBJETIVOS?
▪ Tener objetivos nos enfoca, nos ayuda a saber hacia dónde vamos y a invertir nuestros esfuerzos en la consecución de dichos objetivos.
▪ Ayuda a sentirse motivado y seguro de sí mismo.
▪ Te ayuda a estar organizado y a tener sensación de control sobre la situación. Dicho de otra forma, “no vas a la deriva”.
▪ Compartir los objetivos con alguien a quien admiras hace que el objetivo adquiera más importancia.
¿CÓMO DEBEN SER LOS OBJETIVOS?
Por otro lado, los objetivos tienen que ser:
▪ Realistas
Un objetivo realista es el que se establece teniendo en cuenta tu capacidad, tu disponibilidad y tu nivel de motivación.
Escribirlos en un papel es el primer paso para dar forma al objetivo y tenerlo presente cada día ayuda a su consecución.
▪ Específicos
Los objetivos deben ser concretados al máximo para poder generar un plan de acción. Por ejemplo, “quiero tener mi casa recogida”. Este objetivo es muy general, por lo que hay que traducirlo en tareas concretas, por ejemplo, sería buena idea dividirlo en áreas para que resulte más fácil.
Salón→ antes de acostarme todas las noches dejaré los sillones bien puestos, el cristal limpio, no dejaré nada en medio del salón, etc.
Cocina→ Cada vez que coma fregaré los platos y dejaré la cocina recogida. Baños → todos los días limpiaré los accesorios del baño y el espejo.
Cuarto → haré todos los días la cama, no tendré ropa fuera del armario, los zapatos los meteré en su sitio, no tendré cosas en medio de la habitación por lo que me acostumbraré a poner cada cosa en el sitio que le corresponda, etc.
▪ Medibles
Cuando los objetivos son concretados estamos facilitando su medición. Por ejemplo, si mi objetivo es “no tener ropa fuera del armario” es muy fácil comprobar si ese objetivo se ha alcanzado porque visualmente es apreciable.
▪ Alcanzables
▪ Límite de tiempo
Es importante establecer un tiempo determinado. Por ejemplo, ante el objetivo de limpiar los baños hemos puesto una frecuencia de todos los días. Si no marcamos tiempos, los objetivos se van posponiendo y terminan diluyéndose.
Ejemplo: otro objetivo puede ser el de levantarse temprano. Si eres una persona que necesitas dormir bastante y quieres levantarte temprano, sería bueno que te marcaras como objetivo la misma hora de acostarte todos los días para garantizar el descanso y al mismo tiempo la consecución del objetivo principal.
¿QUÉ SE NECESITA PARA CONSEGUIR LOS OBJETIVOS PROPUESTOS?
– Compromiso
– Disciplina
– Cambios en la conducta
Es importante que el Plan de Acción diseñado contribuya diariamente al objetivo establecido, ya que, si no hay constancia, el objetivo termina desapareciendo. La no consecución de los objetivos marcados genera frustración y sensación de fracaso.
«Un objetivo sin un plan es sólo un deseo.»
Saint-Exupery (Fue un aviador y escritor francés,
autor de la famosa obra El principito).
«Establecer metas es el primer paso para convertir lo invisible en visible»-
Anthony Robbins (Coach).