Protege tu mente: Cómo defenderte de la manipulación
Hoy vamos a hablar de algunas técnicas de manipulación que se ponen de manifiesto en los vínculos, y el impacto que tienen sobre las personas que las sufren.
¿Qué es la manipulación?
Es una estrategia psicológica que algunas personas utilizan para condicionar, controlar o dominar los sentimientos, pensamientos o conductas de otras personas, y así obtener un beneficio.
Estas estrategias:
– Pueden ser directas o indirectas.
– Pueden llevarse a cabo de forma consciente (intencionada) o inconsciente (no intencionada). Quizás, en algún momento, todos hemos empleado una estrategia de manipulación sin ser conscientes y sin intención de hacer daño. ¡OJO! Hay que tener en cuenta que el hecho de que no haya intención no significa que no sea un problema. El problema surge cuando esas estrategias se mantienen en el tiempo y la persona es consciente de que obtiene un beneficio al aplicarlas.
– Pueden ponerse de manifiesto en cualquier tipo de vínculo (pareja, familia, amistad, trabajo, etc.).
– El objetivo es obtener un beneficio: emocional, material, social o de cualquier otro tipo.
– Son un tipo de maltrato psicológico.
Rasgos de las personas que lo realizan
Las personas que aplican estrategias de manipulación pueden tener los siguientes rasgos:
– Egocentrismo: son personas que no suelen tener en cuenta lo que la otra persona siente o necesita. Sus necesidades e intereses siempre van primero. Los de los demás pueden esperar.
– Falta de empatía: su egocentrismo les impide ponerse en el lugar de los demás. Suelen ignorar las necesidades de los demás o, incluso
minimizarlas, ya que no las consideran importantes. En ocasiones ven a las personas como el “vehículo/instrumento” para conseguir sus objetivos. – Captan las debilidades de las personas y se aprovechan de aspectos como: la sensibilidad de las personas, la dificultad de estas para poner límites, las carencias que tienen, las cuales hacen que le den mucha importancia a “tener algún vínculo”, etc. Es más fácil manipular a personas que están dispuestas a ayudar. Seguro que todos habéis escuchado la frase “Verás como a mí no me lo dice” o “Verás como a mí no me lo pide”.
Estrategias de manipulación
- Refuerzo intermitente.
Para entender bien en qué consiste el refuerzo intermitente vamos a explicar uno de los experimentos más famosos en el ámbito de la psicología.
Skinner (psicólogo conductista) realizó experimentos con ratas, y uno de ellos consistió en darle de comer a ratas a través de una palanca, de manera que cada vez que la rata pulsaba la palanca salía una bolita de comida. Seguidamente, introdujo una nueva variable “el refuerzo intermitente”, el cual consistía en que la comida no siempre salía cuando la rata pulsaba la palanca, sino que unas veces salía y otras no. La intermitencia con la que salía la comida hizo que las ratas presionaran la palanca con más frecuencia. Lo mismo ocurre con las máquinas tragaperras. No saber cuándo va a salir el “premio” hace que la persona insista y mantenga la conducta de seguir apostando, ya que sabe que tarde o temprano conseguirá premio.
Pues bien, algo similar ocurre en los vínculos. En cualquier tipo de vínculo, la recompensa es el afecto, la atención o los elogios. Aplicar recompensas intermitentes genera enganche en la persona. ¿Por qué ocurre esto? En 1954, Olds y Milner estudiaron la influencia del refuerzo intermitente y descubrieron que cuando recibimos recompensas de forma intermitente se activan más áreas de nuestro cerebro relacionadas con el placer y la motivación que cuando recibimos recompensas de forma estable y consistente. Esta conclusión trasladada al ámbito de las relaciones explica por qué las personas tienen dificultad para dejar relaciones insatisfactorias, a pesar de estar recibiendo migajas de amor.
Ejemplos:
– Un día una persona se muestra muy cariñosa y al día siguiente distante. – Unas veces te contesta rápido a los WhatsApp y otras veces tarda horas, o incluso días.
– Unas veces te alaba mucho y otras te ignora o te critica.
Esa inestabilidad hace que luches incansablemente por recuperar esa atención y cariño que, en momentos esporádicos, esa persona te ha dado.
- Pity play
“Pity” significa lástima y “Play” significa juego y se traduce como “el juego de la lástima”.
Es una estrategia en la que el manipulador se victimiza continuamente haciendo que la otra persona se sienta culpable y se sienta en la obligación de ayudarla. Dos ejemplos que reflejan muy bien este tipo de manipulación son:
– Una persona ayuda a otra a hacer una mudanza (sin que esta se lo haya pedido), y tras la mudanza, cada vez que la persona que ayudó necesita un favor, le recuerda que le ayudó a hacer la mudanza, dando a entender que le debe algo y que tiene que responder ante ello.
– “Ya no vienes a verme”, “¿Ya te vas?”, “Como estoy mayor, nadie me quiere”, “Desde que tienes pareja no quieres saber nada de nadie”, “No hay quien te vea”, “Ya no quieres cuentas con nadie”, “Con todo lo que he hecho por ti”.
En estos ejemplos se refleja muy bien cómo al manipulador le da igual lo que tu tengas que hacer o las responsabilidades con las que tengas que cumplir, ya que lo más importante es que lo atiendas a él o a ella.
- Triangulación
El manipulador utiliza una tercera persona para generar conflicto o aislar a la víctima.
Esta técnica se utiliza con frecuencia en el contexto de la familia, del trabajo y en las relaciones de pareja para provocar rivalidad y celos.
Ejemplos:
“Menos mal que está tu hermana que siempre viene a verme, porque tú nunca vienes”.
“Cualquier día me matas a un disgusto, menos mal que tu hermano no es así”.
- Ley del hielo.
Se trata de un conjunto de comportamientos que tienen como objetivo ignorar al otro, como una forma de “castigarlo” por lo que “se supone” que ha hecho mal, y esperar a que pida disculpas o enmiende su error.
Ejemplos:
– Si alguien te pide algo y le dices que no, deja de hablarte y te ignora. – Decides no ir a un plan, y en los eventos posteriores no cuentan contigo o te ignoran.
– Tomas una decisión y si la persona no está de acuerdo te bloquea en redes sociales.
- Gaslighting
Una persona hace que otra dude de su memoria, de lo que ha escuchado, oído o captado. En definitiva, que dude de sí misma.
Ejemplos:
“Yo no he dicho eso”, “Eso es tu imaginación”, “Estás exagerando”, “Estás loca, son cosas tuyas”, “Eso no ha ocurrido así”, “Si no hubieras dicho tal cosa, no hubiera reaccionado así”.
Consecuencias de la manipulación en la persona que la sufre
▪ Dependencia emocional: la persona desarrolla dependencia hacia el manipulador esperando “migajas” de cariño o de atención.
▪ Ansiedad y estrés: la persona vive en un estado constante de alerta. ▪ Dudas: la persona duda de todo, empezando por la relación y terminando por sus propios sentimientos, decisiones, conductas, etc.
▪ Sentimiento de culpa: la persona se siente culpable del sufrimiento de la persona manipuladora debido al victimismo que esta verbaliza (Pity play).
▪ Frustración y baja autoestima: la persona siente que haga lo que haga no es suficiente para esa persona.
▪ Aislamiento: la persona se siente aislada porque el manipulador busca aliados (triangulación)
Cómo abordarlo
ψ Reconoce las señales de manipulación. Haz una lista de los comportamientos de la otra persona hacia ti y analízalos. Puede ser útil hablarlo con alguien de mucha confianza para que te ayude a analizar aquellos comportamientos que estás percibiendo y llegar a una conclusión lógica y objetiva.
ψ Presta más atención a los actos que a las palabras.
ψ Una vez identificados los patrones erróneos hay que poner límites. Deja claro cómo te gustaría que fuera la relación y aquellos comportamientos que te hacen sentir mal y que no estás dispuesto a aceptar.
ψ Cuando tengas esa conversación y pongas los límites debes hacerlo de forma calmada para que el manipulador/a no utilice tus reacciones en tu contra. Recuerda la frase “tienes toda la razón, pero las formas han hecho que la pierdas”.
ψ Cuando te digan algo que no ves lógico puedes hacerle algunas preguntas a esa persona: ¿Te parece razonable lo que me estás diciendo?, ¿Crees que lo que me pides es justo?, ¿Crees que me merezco que me trates así?
ψ Trabaja el sentimiento de culpa continuo y sin motivo: pregúntate si te están tratando con respeto y si te mereces ese trato. No sientas miedo si la otra persona se aleja al ponerle límites. Significa que no los está respetando y que se ha enfadado porque no se está saliendo con la suya.
ψ Entiende que la manipulación no está relacionada contigo, sino con la persona que la ejerce y con su incapacidad para satisfacer sus necesidades de forma sana.