17 May 2022  /  María Arévalo

Todos hemos discutido en un momento dado, pero ¿Qué ocurre cuando en esa discusión la otra persona deja de hablarte por completo, sin darte la oportunidad de hablar o expresar tu opinión?

Este tipo de conductas reciben el nombre de Ley del hielo.

¿QUÉ ES?

Se trata de un conjunto de comportamientos que tienen como objetivo ignorar al otro, como una forma de “castigarlo” por lo que “se supone” que ha hecho mal, y esperar que pida disculpas o enmiende su error.

Esta forma de actuar se considera una forma de abuso psicológico encubierto, ya que la finalidad es controlar a los demás. De hecho, las investigaciones han demostrado que ignorar a una persona activa las mismas áreas del cerebro que aquellas implicadas en el dolor físico.

Por lo general, este término se utiliza en el contexto de la relación de pareja, pero puede darse en otro tipo de relaciones como padres, madres, amigos, compañeros de trabajo, etc.

¿CÓMO SE MANIFIESTA?

La ley del hielo se manifiesta a través de los siguientes comportamientos:

  • Finge que no escucha a la otra persona
  • Cuando acepta que ha escuchado, no responde o lo hace con monosílabos
  • Niega que haya algún problema, que se sienta mal o que algo le haya molestado
  • No coge las llamadas ni responde a los mensajes, o lo hace cuando ha pasado mucho tiempo
  • Muestra desinterés por lo que la persona cuenta
  • Evita el contacto visual o físico, como si la otra persona fuese invisible o no existiera
  • Evita planes con la otra persona o deshace planes ya acordados con anterioridad
  • A pesar de ver el sufrimiento del otro debido a su ignorancia mantiene su actitud.

Puede parecer que las personas que llevan a cabo este tipo de comportamientos con otras gozan de un gran autocontrol, pero no confundamos las cosas. Existe una clara diferencia entre dejar reposar un conflicto o necesitar cierto tiempo para poder afrontarlo (que puede resultar hasta sano en determinadas ocasiones para no dejarnos llevar por el estallido inicial de emociones encontradas en una discusión) e ignorar a la persona por completo, sin escuchar lo que tiene que decir invalidando sus emociones de forma reiterada. 

¡OJO! Si esto ocurre de forma puntual, dentro de un conflicto, NO PASA NADA (no podemos patologizarlo todo), el problema es cuando esta dinámica se instaura en una relación con o sin discusión previa.

EFECTOS 

Este tipo de comportamientos son nocivos porque causan estrés emocional.

Ser ignorado despierta sentimientos negativos de:

  • Incertidumbre, porque no sabe a qué se debe la actitud del otro, y por tanto no sabe a qué atribuirla ni cómo interpretarla.
  • Esto genera ansiedad, tristeza.

Si estos comportamientos se mantienen en el tiempo aparece:

  • Inseguridad
  • Preocupación constante
  • Impotencia
  • Sentimiento de culpa
    • Rabia. La manifestación de la rabia por parte de la víctima puede hacer que la otra persona endurezca sus medidas ignorándola todavía más.
  • Miedo
  • Dudas acerca de lo que está bien o mal

La persona termina sintiendo que no tiene el control sobre la situación al vivir en una montaña rusa emocional.

También pueden aparecer síntomas físicos como dolores de cabeza o problemas digestivos, insomnio o fatiga.

Este tipo de comportamientos no solo perjudican a la persona que lo sufre, sino también a la relación, ya que:

  • Disminuye la satisfacción de la relación
  • Disminuye los sentimientos de intimidad
  • Disminuye la capacidad de comunicarse de forma sana, por lo que aumentan los conflictos. Todo esto, sumado a una baja capacidad de resolver conflictos hace que los problemas se enquisten.

CÓMO SALIR DE LA LEY DE HIELO

  1. Lo primero es descubrir qué ha pasado y porqué la persona te está tratando así. Para ello es necesario mantener la calma. Muchas personas actúan así por sus experiencias previas y puede que no se den cuenta del sufrimiento que están provocando.

Es importante identificar si se trata de una práctica recurrente, ya que eso indicaría la presencia de la ley del hielo y habría que empezar a actuar.

  1. El silencio o la indiferencia no son la solución a ningún problema, y utilizarlo como castigo no lleva a nada. Puede ser bueno en un primer momento cuando las emociones están a flor de piel, pero seguidamente debe existir comunicación.
  2. Puede que el enfado de quien ignora no tenga motivos reales. Hay situaciones en la pareja que pueden generar frustración y enfado, pero en realidad son cosas normales; ej. Si la pareja se enfada porque salgas con amigos; o si se enfada porque quieres tener tu intimidad y no quieres que te mire el móvil.
  3. La comunicación ayuda a expresar como nos sentimos, conocer la posición del otro y llegar a un consenso para que ambos estén bien. No hablar enquista los problemas y genera otros nuevos.
  4. Esto no quiere decir que haya que hablar de todos los problemas de inmediato, siempre y en cualquier circunstancia. Cada persona necesita sus tiempos para procesar sus sentimientos.

Pero una cosa es el tiempo de silencio y de reflexión que hace falta para pensar, tranquilizarse o entender mejor una situación, y otra muy distinta, la indiferencia ejercida de forma deliberada.

Si a pesar de las pautas mencionadas anteriormente, la otra persona sigue poniendo en práctica la ley de hielo porque no puede evitarlo sería aconsejable consultar a un profesional.