¿MIEDO A TOMAR DECISIONES?
¿Eres una persona que tomas decisiones o lo evitas? ¿Tomar decisiones te genera ansiedad, preocupación? ¿Se convierte en un obstáculo para ti? Si es así, sería importante trabajarlo ya que la toma de decisiones forma parte de nuestra vida. De hecho, diariamente estamos tomando decisiones. Cada cosa que hacemos en nuestro día a día tiene una decisión detrás.
Si te paras a observar, desde que nos levantamos estamos tomando decisiones que abarcan desde lo que vamos a desayunar: tostadas o cereales; tostadas con mantequilla o con aceite; café o colacao, hasta si me acuesto temprano o tarde, me pongo la chaqueta blanca o marrón; como pasta o filetes con patatas; si voy a ver una película en Netflix ¿Cuál elijo?, etc.
Aquí se han mencionado decisiones que hay que tomar diariamente y que pueden parecer intrascendentes, pero ¿Qué ocurre cuando hay que tomar decisiones importantes y no nos sentimos capaces de hacerlo? En ese caso podemos encontrarnos con un problema que afecta a nuestro funcionamiento normal.
Tomar decisiones no es tarea fácil y hay personas a las que se les hace realmente difícil…
¿POR QUÉ NOS CUESTA TRABAJO TOMAR DECISIONES?
▪ Por miedo a cometer errores.
▪ Por miedo a las consecuencias negativas que pueda tener esas decisiones. ▪ No estar dispuesto a renunciar a aquella otra cosa que no se elige. ▪ Ser perfeccionista.
▪ Ser autocrítico.
▪ Decisiones basadas en el “debo” más que en “lo que me conviene”.
PERCEPCIONES DE LAS PERSONAS QUE TIENEN DIFICULTAD PARA TOMAR DECISIONES
Las personas que tienen miedo a tomar decisiones:
➢ Asocian error a fracaso, y lo interpretan como algo catastrófico y sin solución.
➢ Creen no tener capacidad suficiente para afrontar proyectos o responsabilidades. Consideran que no están a la altura de lo que se exige por lo que no se arriesgan. (Ej. Si me proponen ascender de puesto dudo de que pueda hacer frente a esa responsabilidad. Si lo cojo termino dejándolo).
➢ Tienen miedo a la percepción que los demás puedan tener ante la decisión tomada. Nos preocupa más lo que piensen los demás que lo que pensamos nosotros mismos de la decisión tomada. → CENTRAMOS NUESTRA VALÍA EN LA OPINIÓN DE LA GENTE y nos olvidamos de nosotros y de quien queremos ser.
➢ Cuando toman una decisión tienen la necesidad de comprobar una y otra vez cada paso que dan. Eso genera sensación de control, que a su vez hace que se entre en una dinámica obsesiva que llena de ansiedad a la persona.
➢ Puede llevar a la pasividad, evitando tomar decisiones, o bien, a posponer decisiones importantes que deben ser tomadas tarde o temprano, pero que al dejarlas hay que decidir a última hora con prisas y sin haber valorado bien esa decisión.
CONSECUENCIAS
La indecisión genera:
Excesivo perfeccionismo, que se traduce en que la persona intenta anticiparse y valorar todas las consecuencias con las que se puede encontrar al tomar una decisión, pero como nunca encuentra la solución perfecta nunca actúa.
Posponer la toma de decisiones. Esta estrategia de evitación puede llevar a tomar decisiones de manera impulsiva en el último momento. Asignarle a otra persona la función de decidir por mí. Con este patrón se generan relaciones de dependencia. Ej. Si cada vez que tengo que tomar una decisión le pido a mi padre/madre que me diga qué es lo que tengo que hacer se establece una relación de dependencia.
Hace que nos instalemos en un pensamiento obsesivo, en el que se le da muchas vueltas a las cosas generando duda y miedo continuo ante la posibilidad de equivocarnos.
Al tomar decisiones hay que tener en cuenta X factores:
- Las decisiones se ven influenciadas por factores que no podemos controlar.
- Debemos poner el foco en aquello que si podemos controlar y que depende de nosotros.
- Hay que tener en cuenta los objetivos que se quieren conseguir y los recursos de los que se dispone para conseguirlos.
Como se ha dicho anteriormente, en nuestro día a día tomamos pequeñas decisiones a las que no se les presta atención, y sólo nos “preparamos y prestamos atención a cómo nos sentimos” cuando tenemos que tomar decisiones que consideramos importantes. Precisamente por eso sentimos miedo, porque solo prestamos atención cuando hay que tomar decisiones importantes y obviamos todas esas veces en las que hemos tomado decisiones y lo hemos hecho bien, pero … COMO NO ERAN IMPORTANTES BAJO NUESTRO PUNTO DE VISTA… NO CUENTAN.
ASPECTOS A TENER EN CUENTA AL TOMAR DECISIONES – LENGUAJE
La manera de enfocar una decisión pasa por el diálogo interno (que es la forma en la que nos hablamos a nosotros mismos y la forma en la que interpretamos las cosas).
– Es un error pensar que tenemos que tomar la decisión perfecta, porque NO EXISTE.
– Dejar de lado el concepto de “ERROR”: Si a la hora de tomar una decisión yo la catalogo como buena o mala es probable que aparezca el miedo a equivocarme, a sentirme juzgada y por lo tanto dude acerca de lo que tengo que hacer, pero si en lugar de catalogar las decisiones como buenas o malas
lo hago como “decisiones más o menos acertadas” en base al objetivo que quiero conseguir será más fácil tomar decisiones.
– Dejar de lado la autocrítica: nos castigamos mucho cuando nos equivocamos porque tenemos una postura extremista, dramática y poco realista. Eso nos impide avanzar. Tenemos que permitirnos el error.
– Es un error pensar que las decisiones son inamovibles, porque eso genera mucha angustia y ansiedad. Esto ocurre con las decisiones de comprar un piso, formalizar una relación de pareja, estudiar una carrera, etc. Si con el tiempo te das cuenta de que ese piso se te queda chico, o que con esa pareja no encajas o que lo que has empezado a estudiar no termina de llenarte, puedes tomar decisiones en otra dirección. No hay errores. Siempre podemos rectificar.
– Distinguir entre lo importante y lo urgente: hay que entender que todas las decisiones no requieren el mismo nivel de análisis ni de tiempo para ser tomadas. Para ello, se recomienda hacer una lista en la que se ordenen las decisiones por grado de importancia. Cuando tomamos decisiones solemos utilizar la parte racional (lo que debemos hacer) y también es aconsejable prestar atención a los sentimientos y la intuición (si me gusta o no, si me acerca al objetivo y si me conviene).
– En muchas ocasiones esperamos a sentirnos seguros para tomar decisiones, y precisamente lo que aporta seguridad es actuar y ver los resultados. También hay que ser realista y tener en cuenta que todas las decisiones implican cierta inseguridad. Tan negativo es esperar demasiado como decidir de forma impulsiva.
– Básate en tus valores, en tus emociones. Pregúntate si realmente la decisión la estás tomando por ti o por alguien. Seguramente encuentres a alguien que juzgue tu decisión.
*No se trata de tirarse a la piscina sin agua, sino de tener en cuenta lo que yo quiero, lo que me apetece (evidentemente aplicando también la cabeza).
*Ni dejar en manos de otras personas nuestras decisiones. – Responsabilizarte de lo que tú decides, no significa que todo vaya a ser perfecto y maravilloso porque no sabemos lo que va a pasar, pero sí te da la confianza necesaria para gestionar lo que venga. En caso de que no salga bien no lo vivirás como un drama, sino que buscarás alternativas. – Las decisiones implican un coste, ya que cuando elijes estás dejando al margen otras opciones, no podemos tenerlo todo. Eso implica dolor y hay que aceptarlo. Si pretendemos no sufrir nos estaremos equivocando.
*Un criterio importante a tener en cuenta a la hora de tomar decisiones es que no se pueden tomar decisiones en momentos de inestabilidad (ni abajo ni arriba)→ “No tomes una decisión permanente, por una emoción temporal”. (Séneca).
PASOS PARA TOMAR DECISIONES
- Define bien el tipo de decisión. (Ej. Me ofrecen una oferta de trabajo. ¿Acepto o no acepto?)
- Valora todas las opciones. No te quedes solo con una opción. (Valora si en ese momento estás trabajando, si estás esperando otra oferta, si llevas mucho tiempo trabajando y necesitas un tiempo para descansar, si es un sector que te gusta, etc.)
- Visualízate en todas las opciones y hazte preguntas: ¿Cómo me veo en esta opción? ¿Cómo me siento? ¿Me imagino feliz en esta opción? 4. Analiza las ventajas y los inconvenientes. Valora de 0-10 cada una de ellas (0: me importa poco y 10: me importa mucho).
| Ventajas | Inconvenientes |
| Es de lo mío (10) | No está cerca de mi casa (2) |
| Voy a ganar experiencia (10) | El dinero que gane lo gastaré en gasolina (4) |
| Tengo buen horario (10) | No me garantizan la continuidad (10) |
| Llevo mucho tiempo sin trabajar (10) | |
| El contrato dura 8 meses (9) |