19 July 2022  /  María Arévalo

MIEDO AL COMPROMISO

El miedo al compromiso es un tema frecuente en la actualidad.

Antes de adentrarnos en el concepto de miedo al compromiso dentro de la relación de pareja, sería importante comenzar definiendo “Relación de pareja”.

  • Relación de pareja: es un vínculo que se establece entre dos personas y que requiere una serie de acuerdos, de pactos, de expectativas y de cuidados. 
  • Compromiso: hace referencia a la decisión consciente de mantener esa relación a pesar de las dificultades que puedan aparecer. Con otras palabras, sería lo dispuesta que está la persona a implicarse para que la relación salga bien.
  • Miedo al compromiso: inseguridad o dudas que generan los pensamientos de mantener una relación a largo plazo.

¿CÓMO SE MANIFIESTA EL MIEDO AL COMPROMISO?

El miedo al compromiso se manifiesta a través de una alteración emocional (sensaciones y pensamientos). Por ejemplo, cuando la persona inicia una relación de pareja y se plantea llevarla más allá, aparece el malestar (Sensaciones) y las dudas (Pensamientos). Esas dudas hacen que la persona se cuestione si realmente quiere a su pareja o si está bien con ella.

 

Esto se debe al extendido mito del amor romántico: en el que nos inculcan que no debemos dudar de nuestra relación ni de la persona con la que estamos, porque eso significa que algo está fallando. Nada más lejos de la realidad.

*Que exista miedo al compromiso no significa que la persona no quiera a su pareja, sino que los sentimientos que experimenta ante la posibilidad de formalizar la relación lo/la agobian y emite una respuesta de huida.

De hecho, Las dudas pueden ser sanas y necesarias, nos permiten tomar conciencia.

 

OTROS ASPECTOS QUE INFLUYEN….

  • Percepción sobre el amor: 

La percepción que tenemos sobre el amor influye en cómo vivimos nuestra relación. Para ello sería interesante que te preguntaras ¿Qué significa una relación para ti? ¿Cómo te imaginas tu relación? ¿Qué es el amor?

  • Rigidez

Si la palabra compromiso se asocia a rigidez es normal que aparezca miedo al compromiso, porque significaría “obligación” de estar en una relación o con una persona, independientemente de lo que pase, y de si queremos o no, y eso no es sano, por lo tanto, es normal que genere agobio. Hay que tener en cuenta que tienes derecho a ser libre a la hora de implicarte, pero también tienes derecho a cambiar de opinión respecto a tu relación si ves que las cosas no van bien. 

Las decisiones no tienen por qué ser eternas, pero es cierto que ante un cambio de decisión hay que asumir las consecuencias derivadas de la misma.

CONSECUENCIAS DE TENER MIEDO AL COMPROMISO

Las consecuencias influyen en cómo la persona se relaciona con las personas de su alrededor y, en concreto, con las posibles parejas.

Las consecuencias pueden ser hacia uno mismo y hacia la persona con la que se tiene el vínculo.

 

Hacia uno mismo
  • Estado de rumiación constante y sensación de falta de control. Las dudas constantes no te dejan salir del bucle, y te generan malestar, con lo cual, como no sabes que hacer te paralizas.
  • Si la persona que experimenta esas dudas es consciente del daño que le está ocasionando a la otra persona puede aparecer sentimiento de culpa, que se acompaña de miedo, inestabilidad, irritabilidad, hace que se aleje más y por lo tanto aumenten las dudas iniciales. 

 

Hacia la otra persona
  • Todo esto desencadena consecuencias hacia la otra persona, ya que aparecen comportamientos contradictorios. Ej. Un día te acercas y otro te alejas, un día estás arriba y otro abajo, etc. Si estos comportamientos no se trabajan terminan afectando a la relación.

Cuando este patrón se repite en el tiempo termina afectando a la autoestima tanto de la persona que tiene las dudas (porque siente que no es capaz de dar solución a la situación), como de la persona con la que tiene la relación (ya que llegará el momento en el que diga “hasta aquí” por la incertidumbre y la ansiedad con la que se vive. Lo más seguro es que por una parte u otra se produzca la ruptura de la relación al desarrollar una dinámica tóxica y volverse insostenible.

ORIGEN

El origen de este miedo se ubica en el pasado.

  • Relaciones pasadas en las que haya habido sufrimiento. Puede que se desarrolle miedo al compromiso por miedo a perder a la persona que amas.
  • Modelos inculcados de lo que es una relación, del rol que tienes que tener en la relación, como comportarte en la relación, etc. Esas ideas condicionan a la persona ya que no se siente libre y posiblemente no esté viviendo la relación con total libertad al estar condicionada por esquemas rígidos. También se incluye aquí el miedo a equivocarte en tu decisión al apostar por una persona, el miedo al fracaso.

Sentir ese miedo no es agradable pero tampoco es malo, todo lo contrario. Lo importante es detectar: Qué es lo que el miedo nos quiere decir, y ahí es donde empieza “EL CÓMO DAR RESPUESTA AL MIEDO AL COMPROMISO”.

CÓMO SUPERAR EL MIEDO AL COMPROMISO

  1. Identificar qué me está pasando, ¿Por qué siento miedo? Para ello vamos a desgranarlo. Puede ser miedo a fracasar; miedo a sufrir (un abandono, un rechazo, etc.), y por lo tanto a tener que gestionar las consecuencias; miedo a equivocarte; miedo a sentirte vulnerable; miedo a perder tu libertad; miedo a compartir tus emociones, etc. 
  2. Una vez identificado el miedo, pregúntate ¿Por qué crees que ese pensamiento va a suceder? (Si el miedo es a perder la libertad, podrías preguntarte ¿Por qué crees que comprometerte con tu relación implica perder tu libertad? ¿Qué puedes hacer tú para que eso no ocurra?
  3. Comunicación. Las personas con miedo al compromiso les cuesta identificar y expresar emociones, eso hace que los miedos se enquisten y se incrementen al no desmontarlos. El hecho de que puedas hablar con tu pareja acerca de cómo te sientes, os permitirá trabajarlo de forma conjunta, comprenderos y plantear soluciones.

 

Ej. Tengo estos miedos. ¿Cómo los podemos tratar? ¿Qué podemos hacer cuando ocurran? ¿Qué mecanismos de prevención podemos poner en marcha?

 

Lo importante es: no evitar tus emociones ni a la persona que quieres. Tienes que hacerte responsable de tus sentimientos para poder darle respuesta.

Es importante tener en cuenta que no se pueden tomar decisiones desde la impulsividad. El plantearte o no continuar con una relación es una decisión que requiere tiempo y reflexión. Hay que identificar los motivos por los que quieres poner fin a la relación. Si tras analizarlo te das cuenta de que realmente no quieres continuar con tu relación es respetable, no hay problema, pero hay que hacerlo de forma correcta y no desde la impulsividad, y para eso se requiere profundizar dentro de ti y responderte muchas preguntas.