27 September 2022  /  María Arévalo

Cuando planteamos la pregunta ¿Qué es el amor?, seguramente tenemos la sensación de que sabríamos responderla con facilidad, pero realmente es tan fácil definir el amor? Realmente sabemos lo que es una relación sana y lo más importante… como llevarla a cabo?. En el programa de hoy nos centramos en dar respuesta a estas preguntas.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que el amor no puede reducirse solamente al sentimiento, NO BASTA con querer a alguien, también hay que demostrarlo a través del respeto, el cuidado, el afecto, la valoración, el pasar tiempo juntos, la COMUNICACIÓN (emociones, dudas, miedos, sentimientos), la confianza, etc. Teóricamente esto está muy bien, pero ¿Realmente se refleja en las relaciones de pareja? La psicóloga estadounidense Randi Gunther, especializada en terapia de pareja, comenta que algunas personas muestran compromiso por querer mejorar su relación e intentan poner en práctica las pautas básicas para que funcione, pero les cuesta captar la esencia de lo que hace que una relación sea
buena. (A NIVEL CONDUCTUAL LO HACEN BIEN, PERO LES CUESTA INTERIORIZAR Y SENTIR ESA REALIDAD QUE PONEN EN PRÁCTICA. PARA QUE UNA RELACIÓN FUNCIONE TIENE QUE RESULTAR
AUTÉNTICO Y PARA QUE ESO OCURRA TIENES QUE SENTIRLO).

Mantener una relación de pareja es más difícil de lo que parece, porque requiere:

1. Tener sentimientos hacia la otra persona, que no es lo mismo que necesitar estar acompañado o acostumbrarte a estar con una persona.
2. Comprometerse con la relación. Estar dispuestos a crecer juntos y luchar por la relación.
3. Estar dispuesto a indagar en ti como persona (detectando tus virtudes, pero también los aspectos a mejorar y estar dispuestos a cambiarlos).
Hay una frase que refleja muy bien lo que es el amor: “Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender” – Françoise Sagan.

Esta idea queda muy bien plasmada en algunos de los comportamientos
mencionados por la psicóloga Randi Gunther:

1. No compartir los secretos del otro sin su permiso.
Las parejas que tienen buenas relaciones, respetan la intimidad del otro y no comparten informaciones privadas con otras personas sin su consentimiento. Respetar los límites de tu pareja se traduce en una confianza absoluta de que la otra persona no te va a traicionar.

2. Ser honesto sobre los sentimientos que se tienen.
Ya sean sentimientos personales como sentimientos que despierta la relación de pareja.
Muchas personas tienden a evitan expresar sentimientos por miedo a no ser escuchados, por vergüenza o por miedo a hacer daño. De esta manera, tratan de resolver la situación en su cabeza, en lugar de aclararlo directamente con su pareja. Las grandes parejas afrontan estos sentimientos desde la comunicación y una actitud madura de respeto y de análisis crítico, porque saben que para evitar problemas es mejor hablar.

3. Respetar los deseos del otro.
Ninguna pareja tiene las mismas necesidades en el mismo momento, ni la misma intensidad por las cosas, ya sea en lo relativo a la parte íntima, los vínculos sociales, las obligaciones familiares externas, la distribución de los
ingresos, etc. Las buenas parejas se respetan y son justos con el otro, incluso sabiendo que no siempre conseguirán lo que quieren.

4. Estar ahí para el otro incondicionalmente, incluso cuando estén
enfadados.
Todas las parejas discuten, pero en una relación sana, cuando una de las partes atraviesa momentos difíciles, la otra parte deja a un lado los resentimientos y muestra su apoyo estando al lado del otro, transmitiéndole que está cerca para ayudarle a curar la herida.

5. Ser compasivos el uno con el otro.
Las parejas sanas entregan su corazón cada vez que pueden, incluso cuando significa renunciar a sus propias necesidades momentáneamente en beneficio de sacar adelante al otro. Esto no significa renunciar a la propia identidad, significa entender y aceptar que, en las relaciones, hay momentos en los que una de las partes tiene que tirar más que la otra, sabiendo que su pareja haría lo mismo por el/ella en un momento determinado. Entienden que las crisis pueden darse en la relación, y que ambos van a poner de su parte para que salga bien. Los dos se comprometen a dar lo mejor de sí mismos, pero si uno de ellos cae, el otro estará ahí para ayudarlo.
(ERROR: Muchas veces las relaciones de pareja se convierten en tiras y aflojas, a ver quien puede más).

6. Saber que cuentan con el apoyo de su pareja en sus metas personales.

Las parejas sanas apoyan el derecho del otro a crecer por sí mismos y tener necesidades propias, pero también saben que pueden contar con su pareja cuando ellos mismos quieran perseguir sus metas.

7. Amarse más después de cada crisis
Las parejas que se sientan y dedican tiempo a hablar se fortalecen porque luchan para rectificar los errores y aprender de ellos.

8. Creer y confiar en que el otro está comprometido con la relación
Muchas relaciones terminan porque uno piensa que la otra parte no se esfuerza lo suficiente. Las grandes parejas saben que su pareja se está esforzando y lo está haciendo lo mejor que puede. Es importante tener claro
que una persona puede esforzarse mucho y no conseguir los mismos resultados que otra, pero eso no significa que lo intente menos.

9. Estar agradecidos de tener a esa persona a su lado.

Valoran mucho la relación y la persona que tienen. El amor es un sentimiento y amar es un acto de crecimiento mutuo.